Nadie esperaba lo que iba a suceder después.
Comenzó como un momento completamente normal.
Un niño se acercó tímidamente y me pidió que pusiera su canción favorita.
Nada fuera de lo común.
Solo una petición sencilla.
Pero en el segundo en que empezó la música… todo cambió.
Su expresión se transformó.
La sala quedó en silencio.
La gente dejó de hacer lo que estaba haciendo.
Y entonces hizo algo que nadie — absolutamente nadie — vio venir.
Momento increíble: este niño me pidió que pusiera su canción favorita… pero lo que hizo después dejó a todos sin palabras.
Tienes que verlo.