Screenshot

Al principio, se sintió un poco incómodo. Pero a medida que los rizos caían, algo extraordinario ocurrió: todo su rostro se transformó.

Los rizos suaves y redondeados desaparecieron, reemplazados por un corte limpio y definido que resaltaba sus rasgos.

Sus pómulos se destacaban, sus ojos se veían más vivos, y toda su actitud cambió.

No pudo evitar sonreír al mirarse en el espejo.

Aunque parecía el mismo, ahora se veía más valiente, maduro y seguro de sí mismo.

A veces, todo lo que se necesita para pasar de juguetón y despeinado a fresco e imparable es un simple corte de cabello.