Se suele decir que hace falta una aldea entera para criar a un niño, pero el pequeño Jake Boone parece decidido a devolverle algo a su comunidad también.
Con su inolvidable acento de Kentucky, su ingenio rápido y su personalidad de “alma vieja”, Jake ha conquistado a miles de personas en internet. Ya sea hablando de la vida en la granja, ayudando a sus abuelos o haciendo preguntas divertidísimas para su edad, convierte cualquier conversación en un momento inolvidable.
Jake vive en el pequeño pueblo de Sunfish, Kentucky, donde pasa gran parte del tiempo en la granja familiar con sus abuelos. Su “Grammy”, que aparece con frecuencia en sus videos, pronto se dio cuenta de que su nieto era especial y comenzó a grabar sus conversaciones.
No pasó mucho tiempo antes de que internet se enamorara de él.
Uno de sus primeros momentos virales ocurrió cuando tenía solo tres años. En el video, intenta ayudar a su madre a hacer una lista de compras sin saber aún escribir. El adorable clip ganó el primer lugar en America’s Funniest Home Videos, llevando a la familia un premio de 10.000 dólares.
Desde entonces, la familia creó un canal de YouTube llamado “Life According to Jake Boone”, donde los espectadores disfrutan de sus historias y reflexiones sobre la granja.
Pero una conversación en particular hizo reír a todo el mundo.
Durante el desayuno, Jake explica con orgullo detalles sobre su “camión de trabajo” y los remolques que usan en la granja. Habla seriamente sobre transportar heno y ayudar con las tareas, como un auténtico granjero experimentado.
Luego, después de mencionar que su abuelo tiene dos remolques y él solo uno, Jake se detiene a pensar en su situación económica.
“¿No tengo mucho dinero, verdad?” le pregunta a su abuela.
La pregunta hizo que Grammy estallara en risas.
El momento es tan gracioso como tierno: un niño pequeño preocupándose por el dinero como un adulto. Pero su abuela tiene la respuesta perfecta: ser rico en amor vale mucho más que el dinero.
Y probablemente por eso tantas personas adoran a Jake Boone: detrás de sus frases divertidas y su encantador acento hay un niño genuinamente bondadoso que nos recuerda valorar las cosas simples de la vida.